Más allá de medir resultados académicos y asumir que es una herramienta para acreditaciones internacionales, el verdadero valor del assessment en la educación sueperior radica en impulsar el ajuste curricular, rediseño de actividades de aprendizaje y fortalecimiento de competencias clave, permitiendo decisiones informadas en la mejora institucional.

Como una contribución a la calidad en la educación en las facultades, escuelas y programas de ingeniería, la División de Ingenierías de la Universidad del Norte, la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería (ACOFI) y ABET realizaron durante el 14 y 15 de agosto, el VIII Simposio de Buenas Prácticas de Assessment, en el que directivos académicos, profesores y responsables del aseguramiento de la calidad  presentaron, discutieron y compartieron experiencias, casos exitosos y buenas prácticas relacionadas con el proceso de assessment en programas académicos.

A través de un formato con sesiones presenciales en Barranquilla y con opciones remotas, se desarrollaron conferencias, talleres y espacios de diálogo en los que se destacó la importancia de un enfoque estratégico para la evaluación, donde la tecnología y la ética se complementan para asegurar la calidad académica. Invitados nacionales e internacionales acompañaron el evento: Kerrie Douglas, de Purdue University; Catalina Plua Morales, directora de acreditaciones de la Universidad San Francisco de Quito (Ecuador); Humberto Gómez, director de posgrados de la Universidad del Norte y par evaluador de ABET; Kevin Huggins, de Harrisburg University; Mónica Ospino Pinedo, de la Universidad de Cartagena; María Gabriela Calle y Mauricio Pardo González, profesores de la Universidad del Norte.

“El assessment en la educación en ingeniería se ha consolidado como una herramienta clave para el aseguramiento de la calidad académica, permitiendo evaluar de manera sistemática el logro de los resultados de aprendizaje, mejorar los procesos de enseñanza y fortalecer las competencias profesionales de los estudiantes. Vemos que esta práctica no solo responde a requisitos de acreditación, sino que también impulsa una cultura de mejora continua al interior de los programas académicos”, señaló el presidente de ACOFI, ingeniero Julián Arellana, que además recalcó la trayectoria que tiene el evento al celebrar su octava versión para ayudar en el crecimiento de la comunidad que trabaja en pro de la educación en ingeniería.

Assessment inteligente: datos para la toma de decisiones

Durante su intervención en el VIII Simposio de Buenas Prácticas de Assessment, Catalina Plua Morales presentó el concepto de assessment inteligente, una perspectiva que va más allá de la simple recolección masiva de datos. Este enfoque propone utilizar la información de manera estratégica para trazar la trayectoria de un programa académico, identificar sus fortalezas y reconocer oportunidades de mejora.

Desde esta visión, señala, el rol del docente se transforma, pues pasa de  ser ejecutor a actor clave en la innovación pedagógica. A partir del análisis de los datos disponibles, los profesores pueden diseñar casos de estudio contextualizados, basados en experiencias reales de los estudiantes, lo que fortalece la pertinencia y la calidad de la enseñanza dentro del programa académico.

Plua también abordó el uso de la inteligencia artificial (IA) en los procesos de assessment en la educación superior. Si bien reconoció su potencial para mejorar la eficiencia, advirtió que no debe sustituir el pensamiento crítico ni la toma de decisiones humanas. Subrayó que la verdadera fórmula del éxito radica en la combinación de «tecnología + personas», y que la IA debe asumirse como una herramienta que complementa y enriquece la toma de decisiones, siempre considerando el contexto institucional en el que se aplica.

Habilidades blandas y el trabajo en equipo

El profesor Kevin Huggins subrayó la relevancia de las habilidades blandas, tales como la resolución de conflictos y el trabajo en equipo, para el éxito académico e industrial. Aunque es un entusiasta de la IA, Huggins cree que la interacción humana es fundamental. Su premisa es clara: «Si logras que un grupo de personas trabaje éticamente en equipo, multiplicas tus posibilidades de éxito».

Así mismo, Huggins instó a considerar la diversidad cultural en el aula y a fomentar la colaboración interdisciplinaria para enfrentar los desafíos complejos del mundo actual.

Evaluando las competencias en ingeniería en la era de la IA

En los últimos años, la inteligencia artificial generativa ha ganado un papel protagónico entre los estudiantes de educación superior, especialmente en los programas de ingeniería. Su uso se ha expandido al punto de transformar no solo las estrategias de aprendizaje, sino también las competencias que los futuros profesionales deben desarrollar.

Como lo señala Kerrie Douglas, los estudiantes utilizan la IA generativa para una amplia gama de tareas como redactar código, generar modelos de simulación, crear esquemas de diseño o depurar datos. Además, estas herramientas se han convertido en aliadas clave para la generación de ideas, la exploración de soluciones preliminares, la visualización de diseños y la simulación de resultados, entre otros usos.

Douglas subraya que, en el contexto de la preparación para el mundo laboral, la educación en ingeniería está evolucionando hacia la formación de competencias integrales. Esto incluye alcanzar niveles más profundos de comprensión conceptual, desarrollar habilidades profesionales como el trabajo en equipo, el liderazgo, el pensamiento crítico, la creatividad y la toma de decisiones éticas. También se enfatiza la formación en prácticas tecnológicas e ingenieriles, el abordaje de conceptos transversales y la preparación para trabajar en proyectos multinacionales con equipos multiculturales.

En este sentido, la profesora resalta que las competencias en ingeniería no pueden separarse de la forma en que el estudiante construye su conocimiento ni de su capacidad para aplicarlo en contextos reales. Así, en su conferencia, apoyada en estudios y experiencias vinculadas al uso de sistemas de evaluación del assessment, Douglas plantea una pregunta crucial: ¿en qué medida las prácticas de assessment están alineadas con la visión global de la educación en ingeniería?

El factor humano prevalece sobre la tecnología

En el cierre del VIII Simposio de Buenas Prácticas de Assessment, el profesor Humberto Gómez subrayó la importancia de integrar la IA en los procesos de mejora continua, sin perder de vista la dimensión humana. Según Gómez, la tecnología debe ser una herramienta al servicio del assessment, la evaluación y la mejora, pero nunca un fin en sí misma.

En este contexto, hizo énfasis en que la toma de decisiones debe ser consciente, argumentada y basada en el juicio humano, afirmando que “mientras prevalezca lo humano, el panorama es esperanzador”. Además, el rol del docente evoluciona, pues ya no es el «dueño del conocimiento», sino un facilitador que guía a los estudiantes en la construcción de saberes, promueve la reflexión crítica, ayuda a sintetizar información y fomenta la resolución de problemas.

Gómez concluyó que, ante el avance tecnológico, es esencial preservar el pensamiento crítico como una habilidad central en la formación de los profesionales de la ingeniería, reafirmando que el valor humano seguirá siendo insustituible en la educación.

Este VIII Simposio de Buenas Prácticas de Assessment da continuidad al ejercicio académico que iniciaron la Universidad del Norte y ACOFI en el año 2018, de tal manera que se ha consolidado como un espacio esencial para fortalecer el aseguramiento de la calidad, promoviendo el intercambio de metodologías innovadoras y enfoques pedagógicos que contribuyen al fortalecimiento de la formación en ingeniería, con una visión estratégica, sostenible y centrada en el estudiante.

En la era de la inteligencia artificial, el assessment enfrenta una transformación profunda que va más allá de la automatización de procesos. Con la emergencia de estas tecnologías se abre un abanico de oportunidades valiosas para analizar grandes volúmenes de datos, identificar patrones de aprendizaje y personalizar la retroalimentación. Sin embargo, como lo concluyeron varios invitados del VIII Somposio, el desafío radica en utilizar la IA como una herramienta complementaria, sin reemplazar el juicio pedagógico ni el pensamiento crítico.

Recursos virtuales para consulta

Se puede acceder a las conferencias y espacios de diálogo del VIII Simposio de Buenas Prácticas de Assessment a través de los siguientes enlaces:

Día 1:https://www.youtube.com/watch?v=U2WLK0OAngM

Día 2: https://www.youtube.com/live/usDjUXYjYZs