La necesidad de fortalecer el reconocimiento social de la Ingeniería de Alimentos, mejorar la empleabilidad de sus egresados, responder a los cambios tecnológicos y consolidar una agenda nacional de trabajo colaborativo fueron algunos de los principales temas que reunieron a directores de programas académicos de todo el país durante el Encuentro Nacional de Directores de Programas de Ingeniería de Alimentos, realizado los días 11 y 12 de junio en la ciudad de Armenia, Quindío, bajo la coordinación de la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería (ACOFI).
El encuentro permitió analizar los retos actuales de la disciplina desde diferentes perspectivas: la formación de los futuros profesionales, la transformación de los sistemas alimentarios, la articulación con el sector productivo, la visibilidad de la profesión, los resultados académicos de los estudiantes y la necesidad de construir respuestas conjuntas frente a problemáticas que afectan a todos los programas.
Una profesión llamada a liderar los sistemas alimentarios del futuro
La apertura del encuentro estuvo a cargo del director ejecutivo de ACOFI, Luis Alberto González Araujo, quien invitó a los asistentes a reflexionar sobre el papel de la Ingeniería de Alimentos en un contexto marcado por la transformación digital, la inteligencia artificial y la creciente complejidad de los sistemas alimentarios.
Durante su intervención el directivo destacó que los desafíos de la profesión, además de tecnológicos, también son sociales, éticos y políticos. En este sentido, planteó la necesidad de formar profesionales capaces de liderar procesos de transformación, diseñar soluciones para problemas complejos, trabajar en entornos interdisciplinarios y comprender integralmente los sistemas alimentarios desde la sostenibilidad, la calidad, la inocuidad y la salud pública.
La discusión permitió además reflexionar sobre el papel que debe asumir la Ingeniería de Alimentos en la formulación de políticas públicas relacionadas con seguridad alimentaria, desarrollo productivo e innovación, así como sobre la importancia de fortalecer el liderazgo de la profesión en escenarios de toma de decisiones.
Los participantes coincidieron en que el país requiere una visión estratégica de largo plazo que articule las necesidades nacionales con la formación de talento humano altamente especializado.
Preocupación por la disminución de aspirantes y el reconocimiento profesional
Uno de los temas que generó mayor discusión fue la disminución sostenida en la demanda de programas de Ingeniería de Alimentos y las dificultades que enfrentan varias instituciones para atraer nuevos estudiantes.
Los directores analizaron las causas de esta situación y coincidieron en la necesidad de fortalecer las estrategias de divulgación para visibilizar el impacto que tiene la profesión en aspectos fundamentales para la sociedad como la seguridad alimentaria, la innovación, la calidad de los alimentos, la sostenibilidad y el desarrollo económico.
Asimismo, se discutieron los resultados de un ejercicio nacional orientado a recopilar información sobre empleabilidad y condiciones salariales de los profesionales. Los asistentes manifestaron preocupación porque, en muchos casos, los niveles de remuneración no reflejan la responsabilidad ni el aporte estratégico de estos profesionales dentro de la industria alimentaria.
También se evidenció la necesidad de continuar actualizando la información sobre empleabilidad y seguimiento a egresados para contar con referentes más sólidos que contribuyan a la valoración de la profesión en el sector productivo.
Una estrategia nacional para posicionar la Ingeniería de Alimentos
Otro de los ejes centrales del encuentro estuvo relacionado con la construcción de una estrategia nacional de comunicación para fortalecer el reconocimiento social de la profesión. En ese sentido, los participantes analizaron una propuesta de preparar un artículo de divulgación sobre el papel de la Ingeniería de Alimentos en el debate contemporáneo alrededor de los alimentos procesados y ultraprocesados.
La discusión permitió concluir que el enfoque debía trascender los debates simplificados sobre los alimentos procesados y centrarse en explicar, con base en evidencia científica, cómo el procesamiento de alimentos contribuye a garantizar la inocuidad, ampliar el acceso a los alimentos, reducir pérdidas poscosecha, mejorar la conservación y fortalecer la seguridad alimentaria.
Los asistentes también expresaron preocupación por la creciente desinformación sobre alimentación y nutrición que circula en redes sociales y medios digitales, razón por la cual insistieron en la necesidad de promover mensajes sustentados en evidencia científica y criterios técnicos.
Como resultado de esta discusión se acordó fortalecer el artículo de divulgación y complementarlo con una estrategia nacional de contenidos audiovisuales, basada en videos cortos y piezas digitales dirigidas a estudiantes de educación media, empresarios, consumidores y potenciales aspirantes.
Inteligencia artificial, movilidad académica y cooperación entre universidades
Durante las sesiones de trabajo también se discutieron alternativas para fortalecer la cooperación entre los programas académicos del país. Así, los participantes coincidieron en que las instituciones de educación superior cuentan con capacidades complementarias en laboratorios, infraestructura especializada, grupos de investigación y experiencias de extensión que podrían aprovecharse mediante mecanismos más sólidos de movilidad estudiantil y docente.
En este contexto se propuso impulsar esquemas de intercambio académico que permitan compartir recursos, optimizar capacidades instaladas y ampliar las oportunidades de formación práctica para los estudiantes.
Asimismo, se identificó la necesidad de fortalecer la formación en inteligencia artificial y tecnologías emergentes. Los directores acordaron avanzar en la creación de espacios de capacitación dirigidos a docentes y estudiantes para promover el uso de estas herramientas en procesos de enseñanza, investigación y extensión.
Las discusiones también plantearon la conveniencia de revisar currículos académicos, fortalecer competencias digitales e identificar oportunidades de actualización que permitan responder a las transformaciones tecnológicas que experimenta el sector alimentario.
Análisis nacional de los resultados Saber Pro
En el segundo día del encuentro, los directores de los programas académicos realizaron un análisis de los resultados obtenidos por los programas en el examen de Estado de la Calidad de la Educación Superior, Saber Pro. De tal manera, se compartieron experiencias institucionales y analizaron tendencias comunes relacionadas con el estancamiento o disminución de resultados en algunas competencias genéricas, las dificultades persistentes en inglés, comunicación escrita y competencias ciudadanas, entre otros aspectos.
Uno de los temas que generó mayor preocupación fue la baja motivación de algunos estudiantes frente a la evaluación, situación que se refleja en casos de bajo compromiso durante la presentación de la prueba y que impacta los indicadores institucionales.
Los directores coincidieron en que el desempeño en la prueba Saber Pro está influenciado por múltiples factores, entre ellos los cambios generacionales, las condiciones de ingreso de los estudiantes, las dificultades socioeconómicas, las alteraciones de los calendarios académicos y la disminución de aspirantes a los programas.
Durante la jornada se compartieron experiencias exitosas relacionadas con cursos de preparación, simulacros tempranos, plataformas virtuales de entrenamiento, fortalecimiento de competencias transversales, incentivos para estudiantes y reformas curriculares orientadas al mejoramiento del desempeño académico.
Acuerdos para fortalecer la calidad y la articulación nacional
Como resultado del encuentro, los directores alcanzaron varios acuerdos orientados a fortalecer el trabajo conjunto de los programas de Ingeniería de Alimentos en Colombia. Entre ellos se destacan:
- Elaborar un documento técnico que recoja las observaciones y propuestas de los programas sobre las pruebas Saber Pro.
- Gestionar una reunión con representantes del ICFES para discutir la pertinencia de las competencias evaluadas y las particularidades de la Ingeniería de Alimentos.
- Consolidar una base común de recursos académicos, preguntas y materiales de apoyo para procesos diagnósticos y de preparación estudiantil.
- Compartir experiencias exitosas de fortalecimiento académico entre instituciones.
- Promover acciones de movilidad académica para estudiantes y profesores.
- Diseñar una estrategia nacional de formación en inteligencia artificial aplicada a la Ingeniería de Alimentos.
- Fortalecer el seguimiento a egresados y los análisis de empleabilidad.
- Actualizar los mecanismos de funcionamiento y coordinación de la red académica de programas.
Uno de los acuerdos más significativos fue la decisión de avanzar en la consolidación de una identidad de trabajo colaborativo bajo la denominación RED INGAL Colombia (Red de Programas de Ingeniería de Alimentos), iniciativa que complementará el trabajo desarrollado en el marco de ACOFI y que buscará fortalecer la cooperación académica, el intercambio de buenas prácticas y la construcción de proyectos conjuntos de alcance nacional.
Al cierre del encuentro, los participantes coincidieron en que los desafíos que enfrenta la Ingeniería de Alimentos requieren respuestas construidas colectivamente y una mayor articulación entre universidades, sector productivo y entidades gubernamentales. Asimismo, reiteraron que el fortalecimiento de la profesión será fundamental para responder a los retos de seguridad alimentaria, sostenibilidad, innovación y desarrollo que enfrenta Colombia en las próximas décadas.







