Internacionalización en casa, de la teoría a la práctica

Internacionalización en casa

Doris Hernández-Dukova, Colombia
Ronald Knust Graichen, Holanda
30 de abril de 2020 

Contexto

La actual emergencia sanitaria mundial ha puesto a todos los actores de los sistemas educativos en el mundo a adaptarse a una realidad de confinamiento, con pocas oportunidades de movilidad física en lo que resta del año, y con grandes retos para la transformación de las prácticas académicas y administrativas. En un escenario incierto por los múltiples factores que confluyen en la calidad de la enseñanza, se vislumbra la Internacionalización en casa como oportunidad para la articulación entre la gestión de la internacionalización y las funciones sustantivas. La definición del término se asocia a Bengt Nilsson de la Universidad de Malmö (Suecia), quien en el año 1999 lo utiliza para describir las acciones, que la institución emprende, para ofrecer a sus estudiantes la tradicional experiencia de estudios en el exterior sin salir de su “casa de estudio”.

En Colombia, el Decreto 1330 de 2019 propicia una autorregulación de las instituciones de educación superior, que posibilita su adaptación a las dinámicas globales de educación, reconociendo las necesidades contemporáneas de la sociedad y el país. Los componentes de interacción de los aspectos curriculares, contemplan creación y fortalecimiento de vínculos entre la institución y los diversos actores en función de la armonización del programa con los contextos locales, regionales y globales; así como, al desarrollo de habilidades en estudiantes y profesores para interrelacionarse con el entorno. También se invita a establecer condiciones, que favorezcan la internacionalización del currículo y el desarrollo de una segunda lengua.

Los aspectos formativos curriculares del Decreto 1330, tales como resultados de aprendizaje, flexibilidad curricular, internacionalización del currículo y dominio de segundo idioma, requieren de los docentes competencias pedagógicas y didácticas actualizadas. Para los estudiantes, un sistema de aprendizaje articulado e incluyente, basado en resultados de aprendizaje, promueve la capacidad de autoevaluación, autorregulación y para lo largo de la vida.

Desarrollo

Según el Marco de Cualificaciones del Espacio Europeo de Educación Superior (2005), los Resultados del Aprendizaje son “declaraciones de lo que se espera que un estudiante sea capaz de hacer al final de un periodo de aprendizaje”. Indican lo que los alumnos deben conocer, comprender y ser capaces de hacer.

La “alineación constructiva” (Biggs y Tang, 2007) implica el diseño de aprendizaje y evaluación en torno de las relaciones entre tres elementos: (a) los resultados de aprendizaje; (b) las actividades de aprendizaje y oportunidades para la retroalimentación formativa, y (c) las tareas de evaluación sumativa. Para internacionalizar una asignatura, es necesario que el docente formule los resultados de aprendizaje con un componente internacional o intercultural.

¿Cuáles serían las actividades de aprendizaje, que el docente puede ofrecer a sus estudiantes para desarrollar sus competencias globales, internacionales e interculturales?

Lo más interesante serían aquellas actividades, que permitan a los estudiantes realizar trabajos colaborativos en conjunto con estudiantes extranjeros de forma virtual.

En primer lugar, el docente debe comparar los contenidos y los resultados de aprendizaje de la asignatura que orienta, con los de sus pares internacionales, de manera que pueda decidir si es útil ajustarlos sobre la base de esa comparación internacional, y así ofrecer a sus estudiantes una materia más internacionalizada. Se sugiere tener en cuenta las siguientes estrategias:

  • Incluir lecturas y materiales de aprendizaje, que exploran los temas de los cursos desde varias perspectivas culturales.
  • Incorporar artículos de revistas internacionales en su campo.
  • Vincular a los contenidos referencias a temas interculturales en la práctica profesional.
  • Usar ejemplos y estudios de casos de diferentes países y culturas.
  • Fomentar el aprendizaje de otro idioma mediante el uso de referencias bibliográficas y de consulta.

Las competencias globales, internacionales e interculturales declaradas, deben estar presentes también en el perfil de egreso de los programas académicos. Se recomienda vincular a la discusión y a los rediseños curriculares los empleadores y los egresados, que aportan su visión en qué situaciones laborales los graduados necesitan aplicar ese tipo de competencias y habilidades.

En relación con la flexibilidad curricular, se sugiere revisar aspectos como:

  • Existencia de mecanismos eficaces para la actualización permanente del currículo.
  • Flexibilidad en la organización y jerarquización de los contenidos y metodologías.
  • Flexibilidad para la elección y aplicación de distintas estrategias pedagógicas y didácticas.
  • Existencia de sistemas de reconocimiento académico de actividades no contenidas en el plan de estudio y realizadas en otras instituciones.

El actual panorama de las actividades académicas en las instituciones de educación superior es de adaptación a la emergencia sanitaria mundial, mediante migración rápida de contenidos a plataformas digitales, adecuación de guías de estudio para asignar tareas en los tiempos de trabajo asincrónico, e interacción vía aplicaciones virtuales para la interrelación sincrónica en los horarios de clase. Los retos son múltiples: (a) conservar la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje, afectada por la brecha tecnológica y las competencias digitales tanto de los estudiantes, como de los docentes; (b) mantener la motivación, el interés y la participación en las actividades; y (c) garantizar la integridad de las calificaciones.

Una reflexión colegiada sobre los desafíos actuales, permite proponer transformaciones estructurales a mediano y largo plazo, que posibiliten la implementación de estrategias de internacionalización curricular permanente, que permiten a las universidades preparar a sus estudiantes para interactuar en entornos globales. El docente debe fortalecer la internacionalización desde el aula, a través de la asignatura que enseña, y las oficinas de relaciones internacionales deben reformular sus tareas de apoyo a los programas académicos.

¿Cómo pasar de la teoría a la práctica?

La Internacionalización en casa busca sustituir la tradicional experiencia de inmersión en otra cultura mediante actividades en el campus universitario o aproximaciones a los otros contextos mediante TIC e interacciones en línea. Es posible afirmar, que mediante esas estrategias se logra obtener una visión global, internacional e intercultural, que luego permite aplicar los conocimientos para el ejercicio práctico de la profesión.

Sus ventajas son la posibilidad de aumentar significativamente el número de participantes en las actividades y el bajo costo de su la implementación. Aporta al factor Visibilidad nacional e internacional, mediante los indicadores de relacionamiento externos de estudiantes, docentes e investigadores, por tanto, se vuelve componente de la calidad del sistema educativo. La Internacionalización en casa posibilita la internacionalización del currículo y el aprendizaje de idiomas, mediante estrategias pedagógicas y didácticas como: estudio de casos, clase espejo, aulas invertidas, co-tutorías, entre otros.

El aula invertida es una modalidad de aprendizaje mixto, en donde se transfieren parte de los procesos de enseñanza y aprendizaje fuera del salón de clase. Consiste en la asignación de material de consulta para revisar de manera autónoma, y luego compartir los aprendizajes con sus compañeros y bajo la supervisión del docente. Se sustenta en la Teoría de aprendizaje colaborativo de Piaget y posibilita la construcción de aprendizajes significativos.

La clase espejo es una estrategia académica, que permite, mediante uso de plataformas digitales compartidas, que los estudiantes y docentes de dos o más universidades en diferentes países, puedan compartir también contenidos y experiencias, para apropiar y aplicar en contextos locales. Se puede desarrollar de manera sincrónica o asincrónica, hasta completar los objetivos de formación y alcanzar los resultados de aprendizaje para cada participante.

La co-tutela o co-tutoría consiste en contar con un tutor internacional para la guía, orientación y supervisión de un proyecto de grado o práctica de investigación. Se considera acción de colaboración académica, que muestra confianza en la calidad de las alianzas estratégicas entre las instituciones y posibilita la impronta de una visión internacional en el trabajo final.

Otra modalidad de la internacionalización en casa es la movilidad virtual, se implementa de manera práctica con la inscripción de algunas asignaturas en línea en una universidad destino en el exterior. El estudio de casos y el aprendizaje basado en problemas para diferentes contextos, se convierten en mecanismo para obtener conocimiento cultural y desarrollar competencias globales, mediante la interacción entre compañeros de distintas culturas en el aula virtual.

Una aplicación práctica de la movilidad virtual es el llamado Semestre Cero en el exterior. Ese mecanismo permite a los estudiantes de pregrado cursar de manera virtual algunas asignaturas de posgrado, que posteriormente pueden ser transferidos como créditos cursados en la universidad de destino. Su ventaja es la reducción de costos y tiempos de manutención en el exterior. Se puede considerar como una estrategia de articulación entre niveles de formación, para el factor de Procesos académicos. 

Conclusiones

El remezón de los procesos académicos y administrativos por la actual emergencia sanitaria actual, se constituye en una oportunidad única, para que las instituciones de educación superior revisen sus estrategias de enseñanza y aprendizaje, propios a la visión internacional de los resultados de aprendizaje y la educación internacional. Eso permitiría transformar las estrategias curriculares actuales en modelos de formación renovados, que posibilitan el desarrollo de competencias internacionales en cada estudiante, y así lograr que los egresados salgan con una preparación adecuada para un mundo globalizado.

A nivel institucional se requiere un compromiso de la alta dirección, que posibilite la transformación de la gestión de la internacionalización, sus indicadores, metas y planes de acción. Al tiempo, se deben revisar y ajustar los planes de acción de las unidades académicas en relación con los resultados de aprendizaje, incluyendo los supuestos de la educación internacional.

Las tareas para las unidades académicas son multidimensionales: (a) realizar un análisis comparativo con planes de estudio de las universidades en el exterior, para así cumplir con estándares internacionales del currículo; (b) mejorar el nivel de inglés, para poder trabajar en equipos internacionales, resolver problemas en contextos globales, posibilidades de colaboración internacional virtual con estudiantes de otros países; y (c) aumentar la flexibilidad curricular de los planes de estudio, para mejorar la movilidad estudiantil internacional, la convalidación de cursos, el reconocimiento de competencias adquiridas.

Los docentes deben incorporar en su perfil indicadores de desempeño, que hagan referencia a sus competencias internacionales. La institución y las unidades académicas deben asignar recursos, para que los docentes puedan lograr un nivel de inglés alto, aumentar su experiencia internacional e incorporar componentes internacionales en sus cursos.

Para los estudiantes se deben organizar más actividades, que despierten deseo y conciencia de la necesidad de desarrollar competencias internacionales. Algunos mecanismos para ello son las ferias internacionales, las charlas virtuales con jefes de recursos humanos de empresas internacionales, conocimiento de casos exitosos de egresados en el exterior, entre otros.

Se sugiere informar las empresas o instituciones, en donde los estudiantes hacen sus prácticas profesionales, sobre las nuevas políticas y estrategias institucionales respecto a las competencias internacionales. Asimismo, se propone establecer convenios y proyectos con empresas internacionales o nacionales de exportación/importación, que permitan a los estudiantes desarrollar sus competencias internacionales.

En relación con los recursos y el apoyo institucional, se requiere disponibilidad de infraestructura adecuada que permita la realización de reuniones virtuales; experiencia en internacionalización y disponibilidad de información acerca de convenios con universidades extranjeras, personas de contacto, becas, visas, entre otros. Se hace necesario también contar con una plataforma, base de datos o instrumento de sistematización, que permita medir y monitorear los avances respecto a la incorporación de competencias internacionales, para así hacer los ajustes necesarios a mediano y largo plazo. 

Referencias

Biggs, J., & Tang, C. (2007). Using Constructive Alignment in Outcomes-Based Teaching and Learning Teaching for Quality Learning at University

Espacio Europeo de Educación Superior (2005) A Framework for Qualifications of the European Higher Education Area. Disponible en: http://www.eees.es/pdf/050218_QF_EHEA.pdf

Prieto, L. & Jiménez, C. (2012). La Internacionalización de la Educación Superior en América Latina y Europa: retos y compromisos. Primera edición Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.

Prieto, L.; Valderrama, C. & Allain-Muñoz, S. (2015). Internacionalización en casa en la Educación Superior: Los retos de Colombia. Revista Internacional de cooperación y desarrollo. 105-135. Recuperado de: http://www.sapiencia.gov.co/wp-content/uploads/2017/03/internacionalizacion-col.pdf

Nota: Las opiniones expresados son responsabilidad de los autores y no necesariamente hacen parte de una posición institucional de ACOFI.

Compartir